El OVNI que se estrello en Roswell – El Primer Expediente X

Caso Roswell : Los alienígenas estaban vivos

Lo que Dan Dywer, bombero de Roswell, vio en la mañana del 7 de Julio de 1947 no es algo que pueda olvidarse facilmente. Entre os hierros retorcillos de aquella aeronave de extraño diseño, se encontraban los cuerpos de tres seres fuera de lo comun : complexion pequeña y debil, gran cabeza de ojos negros sin pupila. Dos de ellos llacian inertes; el otro estaba claramente vivo. Era un ser pequeños de altura aproximada a la de un niño de diez años, explicaria a sus familiares al volver a casa, tras ser desalojado por lo militares cuando llegaron al escenario de los hechos. Pero Dywer pudo ver que el humanoide fue embarcado en un furgón militar, que lo traslado hasta la base de Roswell. Allí segun otro testigo, la extraña criatura entró, por su propio pie, en el hospital. ¿Cual fue el destino de ese superviviente?¿Qué se hizo con los cuerpos de los otros seres?.

Minutos después de tener lugar esa escena, llegó al hospital militar de Roswell Glenn Dennis, empleado de las Funerarias Ballard de Roswell. Dennis también era conductor de una ambulancia, había trasladado al hospital a un militar herido. Le extraño mucho la frenetica actividad que habia aquel dia en los pasillos de la base y, en medio de la confusion, se adentro mas de la cuenta en sus salas hasta encontrarse con una enfermara amiga suya, que le instó en alejarse de aquel sector del hospital, ya que un equipo medico de élite trabajaba, en secreto, “sobre los cuerpos magullador de tres seres no humanos”.

Lo que averiguo Dennis de su conversación con aquella enfermera ha confirmado detalles aportados por otros testigos: Los seres poseian cuatro dedos largos y frágiles eb cada manom disponían de mayor capacidad craneal que los humanos, tenían los ojos hundidos en el rostro y carecían de protuberancias en los lugares donde debian estar nariz y oidos. ¿Qué eran aquellas criaturas? Lo más desconcertante para Dennis fue que uno de aquellos tres sujetos estuviera con vida, y que los militares no hubieran echo comentario alguno sobre aquel hallazgo.

Proteccion para EBE-1

Este relato de Dennis es uno de los más complejos de la trama de Roswell. Aun hoy, el mismo recuerda que, horas antes de ia a la base para llevar al militar herido, recibió una llamada en las oficionas de su funeraria. Una voz, que se indentifico como un oficial de la base de Roswell, se interesó por los modelos de féretros más pequeños de que disponia, se mostró interesado en encargar varias piezas herméticas con cierta urgencia. Lo que mas llamo la atención a Dennis fue que desde la base encargaran féretros infantiles…¡cuando en las instalaciones militares no vivian niños!.

En 1988, el desconocido investigador norteamericano Jerome Clark -editor de la prestigiosa revista Internacional UFO Reporter se hacia eco de algunos rumores que circulaban en ambientes de inteligencia militar, que aseguraban que a aquel superviviente de Roswell se le puso el nombre clave de EBE, significan, según Clark, Entidad Biologica Extraterrestre. Se creé que el numero 1 vivio hasta bien centrado 1952.

Un nuevo testimonio

En enero de 1990, la cadena de televisión NBC repuso uno de los episodios de la serie, “Misterios sin resolver”, dedicado a reconstruir el incidente de Roswell. Al verlo, a la memoria de Gerald Anderson, de 48 años, acudio a un recuerdo olvidado de una mañan de verano de 1947, mientras pasaba sus vacaciones en Alburquerque, nuevo Mexico. Aquella mañana, tal como después refirió a los investigadores, viajaba en coche con otros militares por una carretera comarcal, cerca de un lugar llamado los Llanos de San Agustín. A mitad de camino, pararon junto a un arroyo. “Estabamos a unos 50 o 100 metros de donde sucedió. De repente, vimos un objeto plateado, circular, que yacía sobre el suelo formando un ángulo con el terreno. Alli estaban también los miembtros de su tripulación sobre el suelo, debajo del objeto. Uno de ellos estaba en pie y los otros yacían en el suelo, sin moverse en absoluto”. Los tripulantes vestian un mono metálico muy ajustado, tenían una gran cabeza sin cabello, enormes ojos oscuros y manos muy delgadas de 4 dedos. Finalmente, un convoy del Ejército, los echaron y acordonaron aquella zona.
El testimonio de Anderson supone una de las pistas más reveladoras añadidas al “expediente Roswell” durante los ultimos años. Sin embargo, hay un detalle que no encaja en su historia: Los Llanos de San Agustin distan más de 200 Kilómetros del lugar donde realmente cayó el OVNI. ¿Se equivocaba Anderson? Podia ser, ya que entonces tenia solo 5 años. No obstante, un test del “detector de mentiras” al que se sometió en 1992 concluyó que Anderson no mentía. Pero la gran incognita de Roswell no es e´sa, sino ¿qué hicieron los militares con los alienígenas y con la nave rescatada?

Fuente : Javiera Sierra de Expedientes Secretos

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